Como gente inexperta que somos, tendemos a reaccionar a la defensiva en todo, queremos ser libres y hacer las actividades que no nos dejan nuestros padres, ¿te gusta salir con tus amigos?, ¿las fiestas a las que quieres asistir en algunas ocasiones no te lo permiten tus padres? Entre muchas más, sabemos que es lo que responderíamos: nos enfadamos. Estamos en una etapa del crecimiento, todos hemos pasado por la adolescencia y es normal que hagamos nuestras caras y gestos de amargura por no conseguir lo que queremos.
Pero, ¿has escuchado a tu padre decir que quiere volver a ser niño?
¿Por qué?
Bueno, en el libro "El Principito"-escrito por Antoine de Saint-Exupéry, habla de un piloto que se perdió en el desierto y se encuentra a un niño (el Principito), que le enseña valiosas lecciones para los mayores. Si, de hecho es un texto dedicado a los adultos que han estado trabajando y no se dan el tiempo para ser como niños: divertidos, inocentes, alegres y muchas características que se pierden al empezar con el empleo y otros deberes; "no toda la vida es trabajo", a veces es necesario darse el tiempo de bromear y dar a conocer muchas otras cualidades de nosotros. El autor nos deja una elección: ¿seremos niños o adultos? La respuesta es fácil, podemos ser las dos... ser maduros, profesionales, divertidos, etc., eligiendo pertinentemente. Seamos como el niño de esta imagen que mide el tiempo, no para esperar a crecer, sino para que nunca termine y seguir jugando como lo desea. DISFRUTEMOS DE LA VIDA Y SEAMOS PACIENTES.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario